Ciudad de Panamá, 30 de julio de 2026. El gobierno panameño lanzó hoy la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial “Forjando el Futuro Ahora” (2026-2036) y la Estrategia de Microelectrónica y Semiconductores, dos instrumentos de política pública construidos con participación de gobierno, sector privado, academia y sociedad civil. Detrás de los anuncios de inversión y las alianzas internacionales, el documento deja algo explícito que interesa directamente a quienes trabajan por el acceso a internet en el país: sin conectividad de última milla y sin alfabetización digital, la estrategia de IA “fracasará en la prueba de inclusividad”, en palabras del propio texto.
Una economía digital que crece más rápido de lo que conecta
Panamá funciona hoy como punto global de aterrizaje para cables submarinos, uno de los niveles de conectividad más altos de la región. Pero la estrategia reconoce, con nombre propio, dónde está el límite: la conectividad de “última milla” en zonas rurales y comarcas indígenas sigue siendo la brecha crítica.
Esa brecha no es solo un dato técnico. Quedó reflejada incluso en la metodología del propio gobierno. La encuesta nacional que sostiene la estrategia, con cerca de 6,700 panameños consultados, mostró resultados alentadores en general: 69% tiene una perspectiva positiva sobre el impacto de la IA a 10 años y 78% ve con optimismo su impacto en educación. Pero el Dr. Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de SENACYT, reconoció durante su presentación que cerca de 5,000 de los aproximadamente 6,500 encuestados en la muestra citada en el evento tenían educación universitaria, porque la herramienta de encuesta era en línea. Es, en palabras simples, evidencia oficial de la misma brecha de acceso que las organizaciones de conectividad del país llevan años señalando.
Lo que promete el plan en cobertura
El Pilar I de la estrategia, dedicado a infraestructura digital y física, adopta formalmente las metas de la Estrategia Nacional de Cobertura Digital al 100%. El vehículo de financiamiento nombrado explícitamente es el Fondo de Acceso Universal, que se usará para subsidiar fibra óptica en zonas donde no es comercialmente rentable tenderla, con la meta puntual de que escuelas y clínicas rurales tengan el ancho de banda necesario para usar IA en la nube.
A eso se suma el despliegue acelerado de 5G, pensado tanto para esa meta de cobertura como para aplicaciones de IA que necesitan baja latencia, como vehículos logísticos autónomos en el Canal o agricultura digital. La estrategia también exige redundancia real: redes “de malla” capaces de redirigir tráfico de forma instantánea ante un corte físico de cable o un ciberataque, para que la logística y la banca del país no dependan de un solo punto de falla.
El puente mientras llega la fibra: IA en el borde en las escuelas
Consciente de que la conectividad de alta velocidad puede tardar años en llegar a cada escuela del país, la estrategia prioriza el despliegue de IA en el borde (Edge AI): computadoras portátiles y servidores locales de bajo consumo que permiten a los estudiantes usar modelos educativos de IA sin depender de una conexión continua a internet. Es, en la práctica, una solución puente para el mismo problema de última milla en el que trabajan las organizaciones de conectividad.
Alfabetización digital, no solo cobertura
El documento distingue entre tener acceso a internet y saber usarlo, y dedica una sección completa a cerrar esa segunda brecha. Se contempla una campaña nacional de concientización pública en alfabetización básica de IA, con énfasis explícito en poblaciones vulnerables (adultos mayores, personas desempleadas) y canales educativos no tradicionales, más allá del sistema escolar formal.
La pieza más concreta de esta apuesta son las INFOPLAZAS: más de 400 centros ya distribuidos por todo el país que la estrategia propone convertir en hubs regionales de alfabetización digital y en IA, pasando del simple acceso a internet al desarrollo real de habilidades. Es infraestructura física que ya existe y que, según el propio documento, necesita organizaciones con experiencia en capacitación y gobernanza de internet para cumplir ese nuevo rol.
En paralelo, el gobierno presentó Panamá Conecta, la puerta única de servicios digitales del Estado, que ya supera los 780,000 usuarios activos y que aspira a llegar a 100 trámites digitales para 2026, 200 para 2027 y 385 para 2028. Detrás de esa plataforma opera un bus de integración con 86 APIs (conectando Registro Público, ANATI y DGI) y una nube gubernamental que se triplicará junto al BID, la primera con capacidad de GPU para servicios de IA a la ciudadanía.
Metas de inclusión con números concretos
Los mecanismos de financiamiento de la estrategia no dejan la inclusión como una intención genérica. Todos los programas financiados bajo este marco deben cumplir metas explícitas de participación: 40% o más de mujeres y niñas, y 30% o más de población rural o indígena, respaldadas con estipendios, mentorías y contenido localizado culturalmente. El presidente José Raúl Mulino también anunció el programa de becas “Talent Up! Panamá” (10,000 becas con Google, el BID y la UTP), con inscripción a través de Panamá Conecta, y confirmó que Drake University abrirá una licenciatura en analítica de datos en Ciudad del Saber.
Dónde encaja la sociedad civil
La estrategia crea espacios de gobernanza abiertos que todavía están por definirse en la práctica: la Comisión Nacional para Tecnologías Críticas y Emergentes, el futuro Instituto Nacional de IA Aplicada (INIAA), pensado con diálogos sectoriales estructurados y mesas redondas con actores privados y de sociedad civil, y unos Lineamientos Nacionales de Gobernanza de IA que aún no se han terminado de escribir.
Para las organizaciones que trabajan en conectividad y acceso a internet, los puntos de entrada más concretos que deja el documento son claros: el Fondo de Acceso Universal y la meta de Cobertura Digital al 100%, la red de INFOPLAZAS en proceso de reconversión, y el futuro Observatorio de Riesgos de IA, donde temas como neutralidad de la red, acceso abierto y estándares de interoperabilidad todavía no tienen una voz técnica definida dentro del proceso.
El propio panel de cierre del evento, con representantes de Georgia Tech, la industria de semiconductores y el BID, coincidió en algo que resume el momento: el talento humano, desde el nivel escolar hasta el industrial, es la inversión más urgente de los próximos 12 meses, antes que cualquier otra prioridad. Sin conectividad real y sin alfabetización digital, ese talento simplemente no tiene por dónde llegar.
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El cargo El Plan Nacional de IA de Panamá pone la conectividad al 100% como condición para que el país no se quede atrás apareció primero en ISOC – Internet Society Capítulo de Panamá.
